DIOSES Y DIOSAS DE LA NATURALEZA

La exposición esta inspirada en mis paseos por la acequia del Toril, un jardín vertical a base de travertino que alcanza los 15 m. de altura y 1 Km. de longitud. Su antigüedad esta datada en 5.000 años.

Es un paseo entre la vida y la muerte donde sus muros parecen que quisieran hablarte de la magia del lugar, construido como si de su espíritu protector, (Genius Loci) se tratara.

He contado con la colaboración de Carmen Pernas, que ha escrito uno texto basado en la mitología celta y ha dado título a cada fotografía. Jesús Gil, que ha buscado una pieza musical “Become Ocean” de Luther Adamas y Carmen Lizana que ha creado una esencia para envolver al espectador mientras observa la obra y trasladarlo con el sentido del olfato a ese lugar energético.

 

Escucha, quienquiera que fueres…

Detente por favor un momento junto al camino…y siente el alma de los dioses de la naturaleza …

Quizá nunca lleguemos a comprender del todo sus esencias, porque saben secretos que jamás alcanzaremos.

Lejano es su latido… Hablan las lenguas del tiempo.

Nosotros todavía no estábamos aquí cuando ellos habitaban en las oquedades de las rocas, en el alma vegetal de lo profundo de los bosques… Quizá, en este lugar, guardaron para siempre los sonidos de sus arpas… Las voces solares de las fiestas de la luz… El paso de los rebaños, el galope de los caballos en la oscuridad, los gritos de los guerreros en las montañas o los cantos de los navegantes hendiendo las olas en el mar…

Desearía decirte que todos dejaron una vez su aliento sobre la tierra… Porque hubo gentes que les dirigieron sus pensamientos, sus anhelos y sus súplicas… Esto quizá, es lo que les otorga esencia divina.

Mira, viajero…

Nosotros, tal vez llegamos aquí de uno en uno… a sentarnos junto a las piedras de la orilla… a escuchar el pulso de los días

Y por eso, es un milagro encontrarnos hoy, junto al rumor del río de la vida.

Alguien escribió nuestros nombres en la corteza milenaria de los árboles en ese instante fugaz mientras pasa la corriente…

Y así, por un segundo, entre millones de años, coinciden tu huella y mi mirada, en el minúsculo intervalo que se desliza como un cendal suave entre la foto y la memoria.

Escucha, quienquiera que fueres…

María del Carmen Pernas Martínez

 

De lo que aconteció en la inauguración.